abril 15, 2021
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El espíritu del San Pablo

El partido de vuelta contra la Cultu comenzó en el fatídico minuto 84 de la ida en el municipal Tabira de Durango, tras el despiste defensivo que ponía una piedra en el recién iniciado camino del ascenso del Écija Balompié. Pero quedaba la vuelta en el San Pablo.

por Marco J. Díaz

El vetusto estadio vestía sus mejoras galas, con unas gradas repletas de aficionados azulinos, para librar una nueva batalla de las tantas que se han dirimido en su alfombra verde, a lo largo de los años.

Empezó el Écija el primer tiempo dominando a su rival en todas las facetas del juego pero sin desborde alguno en banda, lo que no se tradujo más que en un par de ocasiones, destacando la que tuvo de falta directa David Castro justo al borde del descanso cuando estrelló el cuero en el travesaño del equipo visitante.

En la segunda parte se corrigió esa falta de desborde y llegó el premio del ansiado gol en las botas del ecijano Juan Delgado, que remató a placer una jugada en banda del ursaonés Moyita.

A renglón seguido tuvo el gol y el pase de la eliminatoria Carmona pero no acertó con la portería visitante. Se equilibraron las fuerzas. El agazapado equipo vasco se entonó buscando mayor profundidad, y a punto estuvo de conseguirlo en una triple ocasión –larguero incluido- que terminó desaprovechando Ekain.

De ahí a una prórroga sin ocasiones ni historia, ya que ambos equipos estaba físicamente extenuados y hubo numerosas interrupciones por problemas musculares de los contendientes. A beneficio de inventario queda la infantil expulsión de Juanito, que aparte de dejar a su equipo con diez lo privaba de un buen lanzador de penaltis.

Pero quedaba la épica del San Pablo. En esa tanda fatídica el Écija se transforma para ganar, como en ocasiones anteriores, cuando mordieron el polvo otro conjunto vasco, hoy en Primera División, el Eibar, para conseguir el pase a la inolvidable eliminatoria de copa del rey ante el Real Madrid, o más reciente La Hoya-Lorca, en la misma competición.

Fallaron ambos equipos el segundo de sus primeros cinco lanzamientos así que hubo que ir a la muerte súbita. A la afición, impresionante toda la tarde, se le aceleraban las pulsaciones hasta que Fermín detuvo el disparo de Jurgi. Ahí surgió la figura del líder de este equipo, David Castro, con la clase que le caracteriza, sólo le faltó cambiar su indumentaria de futbolista por un elegante frac, para pegarle al balón con algodón y alojarlo en las redes desatando la locura en el Estadio San Pablo. El cancerbero Fermín abandonó el césped a hombros como un torero tras una tarde de gloria en cualquier coso de la piel de toro.

Ganó el Écija Balompié la eliminatoria haciendo bueno el axioma de Luis Aragonés sobre que las finales no se juegan sino que se ganan. Ahora a esperar al lunes para que el bombo de la federación designe el próximo afortunado en visitar el San Pablo.

Ficha técnica

Écija Balompié: Fermín, Carmona, Adri Crespo, Núñez, Curro Pérez, Marrufo, Alberto Castro (Suanes 78′), Manu Reina (Juanito 72′), Juan Delgado (Ezequiel 62′), David Castro y Moyita

Sociedad Cultural Deportiva de Durango: Errasti, Jagoba, Txapu, Tito (Jurgi 94′), Galarza, Varela (Pradera 46′), Josu Egaña (Jon Mikel 69′), Aitor Bilbao, Ekain, Mallagaray y Ekaitz Molina

Gol: 1-0 min. 47, Juan Delgado.

Árbitro: Del Río Lozano (colegio extremeño). Amonestó por los locales a Núñez, Alberto Castro y por los visitantes a Jon Mikel, Aitor Bilbao, Galarza, Josu Egaña, Tito. Expulsó por los locales a Juanito, por doble amarilla, en el tiempo añadido.

FOTO: Tercera Grupo X