agosto 21, 2019
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Llamada de socorro de Fuente Palmera por Cañada del Rabadán

Cañada del Rabadán “es un pueblo que se está muriendo”. De esta forma tan gráfica describió Francisco Javier Ruiz (IU), alcalde de la localidad cordobesa de Fuente Palmera, la situación de su pedanía, que depende administrativamente de la población cordobesa pero está territorialmente registrada en Écija.

La pedanía colona está en ‘tierra de nadie’. Su peculiar situación territorial y administrativa, que la hace depender de dos municipios en dos provincias distintas, ocasiona continuos trastornos legales en lo que a materia urbanística se refiere. El ejemplo más repetido es el de que un vecino que tenga la licencia del Ayuntamiento de Fuente Palmera para construir, puede ver paralizada o ni siquiera iniciada su obra porque los terrenos pertenecen a Écija y, por tanto, el ayuntamiento colono carece de competencias sobre los mismos.

El problema territorial de Cañada del Rabadán ha llevado a este núcleo a perder el 25% de sus vecinos en los últimos veinte años, según Ruiz. “Teníamos 148 niños y niñas y ahora solamente hay 64, y en quince años hemos perdido aproximadamente el 60% de los alumnos en Cañada del Rabadán”, lamenta el alcalde colono (en la foto), que ha interpelado a la corporación municipal ecijana mediante el trámite de la audiencia vecinal.

La población se marcha de la pedanía ante la evidente falta de perspectivas de desarrollo. “Se pierde el comedor escolar porque no hay niños que lo utilicen, el consultorio médico es inviable, lo que supone que no contamos con un servicio de primera necesidad y, por supuesto, la farmacia también dejará de existir”, vaticina Ruiz.

“La guardería permanece cerrada porque no tiene uso, no es posible abrirla”, sigue el alcalde colono. Además, el rompecabezas de Cañada del Rabadán provoca trastornos legales: denegación de becas, cobro del IBI por partida doble, problemas catastrales “e incluso para que los vecinos obtengan el DNI”.

Para hallar la salida a estos y otros problemas, los ayuntamientos de Écija y Fuente Palmera se pusieron de acuerdo en sacar adelante un Plan de Ordenación Intermunicipal (POI) que pueda dar cobertura política y urbanística y seguridad jurídica al desarrollo de Cañada de Rabadán.

“No es una permuta de terrenos, no merma los derechos de Écija”, razona el alcalde colono, “es que se pueda desarrollar el pueblo de Cañada de Rabadán, porque es de justicia dar solución a este problema de vulneración de los derechos de los cañateros y cañateras”. Como apoyo a esta reivindicación, se han recogido más de 3.000 firmas para permitir el desarrollo del POI, “para concienciara la Colonia y a Écija y que se van a registrar en los dos ayuntamientos”, concluye Francisco Javier Ruiz.