marzo 2, 2021
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Ayuda malagueña para la madre que robó comida en un ‘súper’

Fátima Guerrero, la vecina de Écija que fue noticia a principios de diciembre tras ser denunciada por una cadena de supermercados por hurtar comida, está recibiendo la ayuda de un grupo de amigos de Málaga para pagar el alquiler de su piso y llenar el frigorífico.

La mujer, de 38 años, con dos hijas y trabajadora del campo en paro, reconoce que su situación no ha mejorado dos meses después de que tuviera que llevarse 103 euros en comida de un supermercado de Écija. Sigue en paro, sólo ha podido trabajar veinte días a través de una bolsa de trabajo municipal, no tiene derecho a cobrar desempleo ni ayuda económica alguna y ya debe medio año de alquiler.

En todo este tiempo, Fátima (en la foto, entrando en el juzgado el pasado mes de diciembre) ha podido cobrar “los 800 euros y pico” que le pagaron por trabajar entre el 12 y el 31 de diciembre en el arreglo de parques y jardines de un plan de empleo municipal con que el Ayuntamiento afirmaba querer dar trabajo “a gente que le faltan días para cobrar el paro”.

Sin embargo, al ser jornalera y pertenecer a un régimen laboral distinto, a Fátima no le valen esas tres semanas trabajadas para cobrar “el seguro del campo”, la ayuda social a la que esperaba poder acogerse si conseguía firmar “35 días para poder cobrar seis meses”.

En esa situación, un vecino de Málaga con lazos familiares en Écija, Curro Campos Castellano, ha contactado con Fátima para ayudarle. Ha recurrido a un grupo de amigos fanáticos de las motos para, entre todos, reunir dinero y comida con que ayudar a esta ecijana en apuros, a la que solamente su madre ayuda con su paga.

La tarea principal es pagar el alquiler de la mujer, “al menos a partir de este mes, para que la deuda no aumente y negociar con la dueña de la vivienda el pago de lo que se debe”, dice Curro Campos, que afirma que conoció el caso de Fátima a través de Écija Al Día. Este vecino de Málaga y sus amigos moteros también han ingresado dinero en la cuenta bancaria de la mujer, “para que vaya tirando”, y quieren pagarle algún recibo. Además, tienen previsto reunir varios paquetes de comida y ropa para ellas y sus hijas “y llevárselo a Écija a finales de febrero, cuando tenemos previsto visitar la ciudad”.

“Fátima nos ha dado las tallas de sus hijas y la suya”, señala este benefactor, que también anda buscando un trabajo a la mujer, gestionándole las peonadas que le faltan para cobrar alguna ayuda. “A ver si llega y le conseguimos algunos ingresos, porque no trabaja todavía y tenemos que echarle una mano”, concluye.