mayo 18, 2021
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Política

Dimite el director del teatro por el veto a ‘Estrella Sublime’

El responsable de programación del teatro municipal de Écija, José Diego Ramírez, ha dimitido como consecuencia de la suspensión de la obra ‘Estrella Sublime’ por el concejal de Cultura, Fernando Reina (PA), que ha alegado para ello “presiones de ámbitos eclesiásticos y cofrades” de la ciudad.

Ramírez (a la izquierda en la foto, junto al concejal de Cultura, en el centro), ha hecho pública su decisión a través de la red social Facebook. “Hoy NO va a dar comienzo la función. Rogamos NO ocupen sus asientos, CONECTEN sus teléfonos móviles. El espectáculo NO va a comenzar”, ha empezado su publicación de despedida.

El ya ex responsable de programación del teatro municipal de Écija atribuye su decisión al veto a la obra de teatro de Bastarda Española. “Como al final el telón no se ha abierto, en estos momentos, doy por finalizados mis servicios en este Teatro Municipal de Écija como Responsable de Programación”, resume.

“Para los que amamos y nos dedicamos a este antiguo arte, esto es incomprensible”, expone José Diego Ramírez refiriéndose a la suspensión de la obra por presiones cofrades. “No voy a repetir los halagos, críticas, públicos, etc. que posee esta obra. Tampoco voy a recriminar ni cuestionar los motivos que han llevado a su suspensión, pero como responsable de programación que soy desde finales de agosto de 2012 no es admisible que se cuestione la idoneidad de esta propuesta en la programación global del Teatro sin haberla visto”, explica.

“Afortunadamente el TEATRO es una experiencia única, irrepetible y personal. No es asumible que una persona o grupo se haga con el don de la veracidad”, recrimina. Y sigue: “Sí es verdad que muchos de los que se han llevado las manos a la cabeza y que han ‘aconsejado’ (me gusta más la palabra que ‘presionado’) al delegado de Cultura y al alcalde de Écija, son aficionados a creer sin necesidad de ver (llámale fe) pero los aficionados al teatro somos más de ver y luego aplaudir o patalear”, ironiza.

Para Ramírez, “serían legítimas las dos posturas si cada una no se metiera en la otra y la administración le diera las mismas oportunidades. Así es en la mayoría de los casos… pero el espectáculo debe de continuar”, concluye.