septiembre 18, 2020
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“No se veía con el humo, alguno se podía haber quedado allí”

Una “evacuación a ciegas”. Uno de los policías municipales que intervino en el traslado de los residentes de Vitalia durante el incendio en que murió uno de los ancianos del geriátrico, califica así su intervención y la de sus compañeros en el desalojo durante el siniestro.

Los primeros en llegar a la residencia de ancianos fueron los cuatro policías que patrullaban, “como todos los fines de semana”, el barrio de La Alcarrachela – donde se encuentra el geriátrico – para vigilar la ‘botellona’. Llegaron a Vitalia “al minuto o quizás dos minutos de recibir la llamada de la residencia”, según el agente.

Según el relato del policía municipal, tal como entraron en el edificio, “con el pasillo ya completo de humo”, localizaron la habitación de donde provenía este – la 124, en la planta baja del asilo -, “apagando con los extintores de los pasillos el colchón ardiendo y al fallecido y salvando la primera vida, que fue la del compañero de habitación del fallecido”.

Hasta diez policías municipales. A esos cuatro agentes se unieron entonces otros seis policías municipales más, que entraron en el ala siniestrada “sin ver nada por la gran cantidad de humo y sin luz, y tapándonos la nariz y boca con el polo del uniforme, abrimos puerta por puerta todo el pasillo, y empezamos a sacar ancianos”.

Esos diez agentes empezaron la evacuación de los residentes, “algunos en brazos, otros en sillas de rueda ya que no se movían, algunos de ellos seguían durmiendo mientras eran evacuados”. En ese momento llegaron agentes de la Policía Nacional, que se unieron “a una evacuación a ciegas, ya que no sabíamos si en todas las habitaciones del pasillo había enfermos o no”.

“Todos portábamos el mismo equipo de emergencias, el impulso de seguir sacando ancianos, ya que era cuestión de minutos que murieran por la inhalación de humo”, relata el agente municipal.

“Andábamos a ciegas”, insiste. “Mientras sacábamos a los ancianos, se iban abriendo las ventanas para intentar despejar aquello y poder ver”. La llegada de los bomberos permitió la extracción del humo, al tiempo que se unieron a la evacuación “y ya a la supervisión”.

Según la cuenta de este policía municipal, “se sacaron un total de 25 ancianos y hubo muchos momentos complicados ya que no sabíamos cuantos más había ni si teníamos que evacuar a más, no se veía nada y aún menos respirar”.

Cinco de esos policías tuvieron que ser atendidos en el hospital de Écija y otros cinco en las ambulancias desplazadas al lugar del siniestro. También necesitaron atención médica cuatro agentes de la Policía Nacional, todos por inhalación de humos.

“Ya con todo asegurado, entre nosotros comentamos que con esa cantidad de humo y sin saber realmente lo que había, nos podíamos haber quedado alguno allí mismo por las inhalaciones”, dice el policía, “pero sabiendo que hay vidas en el interior no te puedes plantear eso durante la actuación”.