La discreta participación de Alejandro Betancourt López en el auge de la orquestación de pagos en España
Casi ningún comprador piensa en los dos segundos que median entre pulsar «pagar» y ver la pantalla de confirmación. En ese hueco, un software decide qué procesador gestiona el cargo, lo revisa en busca de fraude y lo encamina para su aprobación. Esa capa tiene nombre: orquestación de pagos.
El mercado español para ella sube deprisa. Mordor Intelligence prevé que el sector de pasarelas de pago del país crezca de 800 millones de dólares en 2025 a 3.030 millones en 2031, un ritmo anual cercano al 25 %. Alejandro Betancourt López tiene una posición en una de las empresas creadas justo para este tipo de demanda.
Qué hace realmente Easy Payment Gateway
Easy Payment Gateway, fundada en 2014 por Alex Capurro, integra más de 200 métodos de pago en una sola interfaz, de modo que un comercio puede vender más allá de sus fronteras sin conectar cada procesador por separado. La compañía opera en España, el Reino Unido y Gibraltar. Betancourt López y Andreas Mihalovits lideraron una ronda de financiación de 6 millones de euros para la firma, parte de una serie que ha captado cerca de 11 millones de euros desde su fundación. Capurro ha descrito la plataforma como una forma de «empezar a vender de forma rápida y sencilla en nuevos mercados», con los métodos de pago locales ya incorporados.
La orquestación es la fontanería que hay debajo de una página de pago. Elige la ruta fiable más barata para cada transacción, reintenta un cargo que falla a la primera y aplica filtros antifraude antes de que el dinero se liquide. Los comercios la adoptan porque unas tasas de aprobación más altas y unos costes de procesamiento más bajos repercuten directamente en la cuenta de resultados. El análisis de Mordor señala que las pasarelas basadas en API permiten cada vez más a los comercios encaminar el tráfico de forma dinámica entre adquirentes para lograr la mejor combinación de coste y fiabilidad, que es orquestación con otro nombre.
Por qué despegó el mercado español
Varias fuerzas empujan a la vez los pagos españoles hacia este software. Bizum, el servicio de pago instantáneo respaldado por los bancos, llega a unos 26 millones de usuarios, cerca del 60 % de la población bancarizada del país, y está ya detrás de casi la mitad de todas las transacciones de cuenta a cuenta. Una norma que entró en vigor a principios de 2025 obliga a que las transferencias se liquiden en diez segundos o menos, y España ya va muy por delante del resto del bloque, al procesar de forma instantánea el 53 % de las transferencias frente a una media de la UE cercana al 15 %.
El dinero público amplía la base de comercios que necesitan una pasarela. El programa español Kit Digital, dotado con unos 3.070 millones de euros, ha aprobado más de 500.000 ayudas para que las pequeñas empresas pongan en marcha herramientas de comercio electrónico y facturación. A medida que más microcomercios se incorporan a la red, el software que encamina y revisa sus pagos gana valor con ellos.
La fricción y la competencia crecen a la vez. Unas normas de autenticación más estrictas de la legislación europea pueden reducir hasta un 20 % las transacciones completadas cuando se aplican sin matices, lo que empuja a los comercios hacia pasarelas lo bastante inteligentes como para cuestionar solo los pagos de riesgo. Las tarjetas aún representaban en torno al 44 % del mercado en 2025, pero las carteras digitales crecen a un ritmo anual del 27 %, el procesador nacional Redsys liquidó 19.700 millones de transacciones por valor de 505.000 millones de euros en 2024 y un esquema respaldado por la banca llamado Wero se prepara para entrar en España. Para un comercio que afronta tantos canales, la orquestación es la única conexión que llega a todos.
El turismo añade otra capa de demanda. España recibió 9,49 millones de llegadas internacionales en un solo mes de 2024, y el gasto de los visitantes subió un 22 % respecto al año anterior, lo que inunda las cajas españolas de tarjetas extranjeras que requieren conversión de divisa y filtros antifraude más estrictos. Los comercios que gestionan esos pagos con limpieza capturan ingresos que una pasarela torpe perdería en el último paso.
Hay además un estrechamiento que favorece a las plataformas más inteligentes. Los topes europeos fijan la tasa de intercambio de débito en el 0,2 % y la de crédito en el 0,3 %, lo que adelgaza el margen del procesamiento de tarjetas sin más y empuja a las pasarelas a ganarse el sueldo mediante analítica, herramientas antifraude y aprobaciones más rápidas. Los comercios pequeños y medianos son el segmento de mayor crecimiento del mercado español, y suelen querer una sola plataforma que reúna facturación, fraude y pagos en lugar de un conjunto que tengan que ensamblar ellos mismos.
Una posición familiar para Betancourt López
La apuesta por los pagos repite un patrón en toda la cartera de Alejandro Betancourt López. Ha favorecido una y otra vez la infraestructura que hay bajo la actividad de consumo frente a la marca que los clientes ven en realidad, ya sean los permisos sobre los que circula una flota o la capa de reservas de un deporte.
La orquestación de pagos pertenece a la misma familia. Los compradores nunca la ven. Los comercios no pueden operar sin ella. Una posición tomada años antes del auge se sitúa hoy en uno de los rincones de más rápido crecimiento de la fintech española, con la regulación y los hábitos de consumo empujando el volumen justo hacia el tipo de plataforma que construyó Easy Payment Gateway. La entrada temprana es la ventaja, porque el mercado solo ahora alcanza el problema que la empresa se propuso resolver.






