Amigos de Écija pide abrir Las Teresas tras diez años de cierre
La asociación Amigos de Écija ha presentado un escrito formal ante el Ayuntamiento para exigir el fin del cierre sistemático del Convento de San José, popularmente conocido como Las Teresas. Este conjunto monumental, que fue el antiguo Palacio de los Condes de Palma en el siglo XIV, ostenta la categoría de Monumento Nacional desde 1931 y está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), la máxima protección legal en España.
Pese a su relevancia, el edificio permanece totalmente inaccesible desde que la comunidad de monjas carmelitas abandonó el inmueble en el año 2015. El presidente de la asociación, Eugenio Benjumea, recuerda que, desde esa fecha, “no se permite el acceso a la visita pública” al edificio, lo que supone una década de “incumplimiento con la Ley de Patrimonio Andaluz”, la cual obliga a los propietarios de un BIC a permitir el acceso ciudadano al menos cuatro días al mes.
Denuncia de “vaciamiento patrimonial”
La preocupación de la entidad no se limita solo a la clausura, sino también al estado del arte sacro que albergaba el convento. Amigos de Écija alerta sobre un “vaciamiento patrimonial” tras el traslado de piezas a museos de Sevilla capital. “El BIC como tal es imposible de acceder a él y eso es algo que queremos reseñar y destacar”, explica Benjumea, quien añade que la apertura exclusiva de la pequeña iglesia de San José es insuficiente para un inmueble que atesora yeserías mudéjares y artesonados únicos.
Soluciones y posibles acciones legales
Lejos de buscar confrontación, la asociación plantea la firma de convenios y la búsqueda de fondos europeos o estatales para el mantenimiento del edificio. Según su presidente, la intención de Amigos de Écija es constructiva. “No solamente queremos meter el dedo en el ojo, lo que pretendemos es ser una parte más de una posible solución”, expone.
Sin embargo, advierten que, si no hay avances, elevarán una queja ante el Defensor del Pueblo Andaluz e incluso solicitarán la inclusión de Las Teresas en la Lista Roja de Hispania Nostra por riesgo de deterioro. Benjumea concluye que estas medidas son necesarias para “ponernos las orejas coloradas en cuanto al mantenimiento de un patrimonio que, aunque tiene una propiedad, también de alguna manera es de todos”.






