mayo 15, 2021
El tiempo
Sociedad

El abogado Fernando Osuna inicia una cruzada contra el tabaquismo

El bufete de abogados de Fernando Osuna ha presentado una denuncia contra las autoridades sanitarias españolas por su “pasividad y negligencia” en el control del tabaco y en nombre de los familiares de fallecidos en diferentes ciudades españolas.

La demanda del abogado ecijano se dirige contra el secretario general de Sanidad y Consumo, el director general de Salud Pública, Calidad e Innovación y el presidente del Comisionado del Mercado del Tabaco, en nombre de personas “que han perdido a algunos de sus familiares como consecuencia de ese hábito”.

Entienden los clientes de Osuna que las autoridades sanitarias actúan de forma negligente por permitir que se introduzcan muchas sustancias nocivas y adictivas en el tabaco. Además consideran que forma parte de las funciones del Ministerio de Sanidad el “velar por la salud de los españoles, especialmente la de los menores al ser los más vulnerables y los que más fácilmente pueden caer en esta adicción”.

“Si hay campañas de tráfico, de control de la seguridad en las carretera ¿por qué no se controla o se impide que se incluyan sustancias nocivas en los cigarrillos”, argumenta Fernando Osuna, que pretende que “las administraciones, los gobiernos se tomen más en serio y con más rigor la salud y se ocasionen menos muertes”.

En segundo plano, el abogado también busca “que se indemnice a las personas que han sufrido los efectos nocivos del tabaco”, en especial “un señor de Palma de Mallorca con cáncer de garganta que apenas puede hablar, o los familiares de una mujer de Madrid fallecida por culpa del tabaco”.

Para ellos es absolutamente “intolerable”, que el Estado “mire hacia otro lado en un asunto de tanta repercusión social y sanitaria dando primacía al efecto recaudatorio del tabaco por encima de la salud de los españoles, máxime cuando es por todos conocidos que alrededor del 80% del precio del tabaco corresponden a impuestos”.

Las autoridades sanitarias “se olvidan de los cuantiosos gastos que acarrea el tabaquismo a las diferentes administraciones públicas y lo que es más grave las numerosas vidas que arrebata el tabaco cada año fundamentalmente por diferentes enfermedades cancerígenas, cardiovasculares y respiratorias”, concluye Osuna.