Un grave derrumbe en el Tenis Club pone en riesgo sus instalaciones
El Tenis Club de Écija, institución emblemática de la ciudad con sede en el histórico Palacio de Santaella, tiene clausuradas parte de sus instalaciones y paralizada su actividad por un grave siniestro ocurrido el pasado martes 17 de febrero, el desplome total un muro medianero de un inmueble vecino, que linda con las instalaciones del club, provocado por las intensas lluvias del invierno.
El derrumbe ha afectado directamente a zonas de la entidad como el patio y el área de la piscina, que han tenido que ser delimitadas y clausuradas por seguridad. Ignacio Morales, secretario de la junta directiva del Tenis Club de Écija, ha expresado su profunda preocupación por la magnitud del suceso que, relata, “si hubiera habido gente en el patio en ese momento, tendríamos que lamentar víctimas mortales”.
Riesgo inminente y actividad paralizada
El peligro persiste. Según Morales, la situación es “bastante grave y delicada” para los casi 1.100 socios de la entidad, ya que el riesgo de nuevos desplomes continúa latente, especialmente si vuelven las precipitaciones.
“Peligra la seguridad de cualquier persona que esté por aquí”, dice el secretario, que añade que “lo que quiere el club es que se pronuncie el Ayuntamiento, que alguien nos diga las garantías que tenemos de uso de las instalaciones”, señala.
La parálisis de la actividad social es casi total en las zonas exteriores, afectando a la planificación de eventos y celebraciones. Con la temporada de comuniones y bodas a la vuelta de la esquina, y la campaña de verano prevista para finales de mayo, el club se encuentra en un limbo administrativo y de seguridad, según sus directivos.
Llamada a la acción de las autoridades
Desde la junta directiva ya se han iniciado los trámites con los seguros y se han presentado escritos oficiales ante el registro del Ayuntamiento de Écija. La entidad solicita asesoramiento técnico y legal para determinar quién debe ejecutar las obras de consolidación del inmueble siniestrado, cuya fachada también amenaza la seguridad de la vía pública en la calle Cava.
“Nosotros como club no tenemos competencias ni de seguridad ni legales para tomar una decisión. El órgano que le competa tomar esta decisión, que lo haga y que garantice nuestra seguridad”, concluye Morales, instando a una solución rápida para que el Tenis Club pueda recobrar su actividad diaria habitual en el Palacio de Santaella.






