El Écija Balompié, sin presidente, lucha por la supervivencia
El Écija Balompié se encuentra en una situación de extrema fragilidad institucional tras confirmarse que la entidad carece actualmente de presidente. La salida unilateral de Manuel Orte por motivos personales ha dejado al club sin una estructura directiva oficial en mitad de la competición, mientras el propietario, Ángel Gómez Mariscal, permanece en Zaragoza sin que se haya formalizado todavía ningún relevo documental o administrativo.
Ante este vacío de poder, un grupo de colaboradores liderado por Isabel Álvarez y el expresidente José Luis Soto ha dado un paso adelante para intentar dar estabilidad a la entidad. La realidad administrativa que los nuevos responsables han encontrado en las oficinas de San Pablo es de una precariedad absoluta, careciendo incluso de las herramientas más básicas para el funcionamiento diario.
“Por no haber no había ni ordenador, ni contabilidad ni un papel” en la sede del club, relata Soto, que ha hecho hincapié en que la gestión actual debe ser “bestial” para compensar la falta de recursos y que la prioridad inmediata de este equipo de trabajo es “estabilizar al enfermo” y cubrir los gastos mínimos, entre ellos los pagos a la plantilla, para asegurar que el club pueda terminar la temporada en mayo.
Para lograrlo, han iniciado una ronda de contactos con empresas locales, planean recaudar fondos con diferentes eventos y tienen previsto solicitar apoyo al Ayuntamiento de Écija en labores de mantenimiento y limpieza del estadio.
Isabel Álvarez ha expresado su firme compromiso con la entidad a pesar de la incertidumbre sobre la propiedad. “Me tiré al barro por mi escudo y lo volvería a hacer 20 veces más; mientras que pueda, voy a intentar luchar todo lo que pueda”, asegura.
Por su parte, José Luis Soto ha subrayado la excepcionalidad de la crisis que atraviesa el equipo, que describe como “una situación peculiar”. “Nos hemos encontrado sin un presidente en mitad de temporada; hay que calmar las aguas y estabilizar a alguien que se está muriendo”, concluye de forma gráfica.






