diciembre 5, 2021
El tiempo
Sociedad

El fin de las rentas antiguas de los comercios acaba con El Montañés

En el mes de octubre de 2013, Casa Bar Montañés celebró con una serie de actos culturales y recreativos el 90 aniversario de su fundación, allá por el año 1923. El emblemático establecimiento del barrio de El Puente, no cumplirá 92 años.

Desde la década de los años 20 del pasado siglo, El Montañés ha permanecido abierto ininterrumpidamente en la Plaza Giles y Rubio de la barriada de El Puente. Regentado por hasta tres generaciones, los 91 años cumplidos en octubre pasado lo acreditan como el establecimiento hostelero más antiguo de la ciudad.

Ahora, la entrada en vigor el próximo día 1 de enero de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994, la denominada Ley Boyer, supondrá la desaparición de este emblemático establecimiento en su lugar habitual. “Una porción de la reciente historia local que desgraciadamente desaparece”, lamentan sus propietarios, la familia formada por Manuel Bermudo y por Maite Flores.

“La familia Bermudo-Flores, que ha regentado este establecimiento en los últimos 30 años, quiere transmitir a toda su clientela y la ciudad de Écija en general, su agradecimiento por su amistad y por las deferencias recibidas”, señalan en un comunicado, en el que también anuncian que Casa Bar Montañés cierra en El Puente pero volverá a abrir a principios del año que viene en otro lugar de Écija, en el Parque de Andalucía.

El Montañés se abre en octubre del año 1923 en la antigua posada del barrio de El Puente, en la entrada o salida, según se mire, desde Córdoba, en el solar que ha ocupado durante 91 años. Fue fundado por Manuel Barco Fajardo y por su esposa, Dolores Martín López. Manuel Barco, natural de Algaucín (Málaga), era apodado El Montañés, y ese apodo dio nombre al establecimiento.

En 1957 fallece Manuel Barco. Su viuda Dolores continúa la explotación del bar aunque admite como socio industrial a José Bermudo Gutiérrez, camarero del establecimiento desde que era niño, y que comienza a regentarlo en compañía de su esposa, Margarita Sanz Pelagio, en junio de 1958.

El matrimonio vive con sus hijos en una vivienda anexa al bar. El 14 de septiembre de 1971, la viuda de El Montañés traspasa el bar a José Bermudo y Margarita Sanz por el precio de 20.000 pesetas. El establecimiento continúa denominándose Bar Montañés, y ya José Bermudo es conocido por el apodo de su predecesor. Manuel Bermudo, uno de los hijos de José y Margarita, es el último propietario del emblemático establecimiento.

La aplicación de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 se traduce en el fin de los contratos de alquiler firmados antes de mayo de 1985 y afecta, sobre todo, a comercios situados en los cascos históricos de, al menos, 30 años de antigüedad.